Píldora saludable 3: entrenamiento CORE.

¿Cómo trabajar la musculatura abdominal?

No hay ejercicios más conocidos y que se intenten realizar de manera más intuitiva que lo que solemos llamar ejercicios “abdominales”. Esta serie de ejercicios y el reforzamiento de esta parte del cuerpo tienen una importancia primordial, son los responsables de ejercer un sostén fuerte de todos los segmentos del cuerpo. Un tronco bien trabajado puede suponer tanto un buen rendimiento deportivo como la ausencia de lesiones de varios tipos.

En los últimos años varias propuestas  de reforzar nuestra cintura pélvica, tanto los músculos abdominales como los dorsales o lumbares, se han puesto de moda. Desde los ejercicios tradicionales de toda la vida, caídos en desgracia para varios especialistas, que consideran que pueden provocar  lesiones a nivel de la columna vertebral , hasta el trabajo isométrico a través de las tan de moda “planchas”, pasando por el trabajo con superficies inestables, conocidos de manera general como ejercicios de CORE y acabando en métodos con cierta controversia  como el sistema de trabajo hipopresivo, son sistemas válidos para realizar en nuestra preparación. El trabajo de reforzamiento abdominal y lumbar ha de ser de presencia continua en nuestra rutina de entrenamiento.

Los músculos de la cintura pélvica son responsables de la movilidad general de nuestro cuerpo. Responsables del sostén y de un trabajo complementarios de los flexores y extensores  de la cadera, son por tanto de máxima implicación en el desplazamiento y movimiento del tren inferior. Por tanto, cada paso o zancada realizada por un corredor, vendrá de una intervención directa de la musculatura de esa zona.

Es básico y muy importante, para asegurar el reforzamiento  de esa musculatura de manera eficaz y analítica, la realización correcta de los ejercicios,  sea cual sea el método de reforzamiento empleado. Una mala posición postural de manera repetitiva, puede derivar en dolencias  o lesiones a nivel de la columna vertebral , que fácilmente son evitables con una ejecución postural correcta de los ejercicios.

El reforzamiento de esta parte del cuerpo debería ser llevada a cabo de manera regular, tantas veces, como mínimo, como las que solemos salir a correr. Sin embargo, puede ser un trabajo independiente y no obligatoriamente realizarse después de una sesión de carrera continua. Cualquier momento es bueno para reforzar nuestra cintura pélvica.  

Andreu Novakosky – Entrenador nacional de atletismo.