Píldora saludable 13: Psicología deportiva.

¿Conoces tu nivel de activación óptimo?

“Todo arde, si le aplicas la chispa adecuada”, nos cantaban Héroes del silencio.

Muchas veces tras un día de locos, en el que llegamos a casa “pasadas de vueltas”,  al salir a entrenar, habremos podido observar cómo el rendimiento no ha sido el habitual, no hemos corrido tan bien como siempre. Probablemente es debido a que nuestra sobreactivación nos ha llevado a no regular bien el ritmo de carrera y consecuentemente a experimentar una mayor fatiga, pudiéndonos obligar, en ocasiones, incluso a tener que abandonar el entrenamiento a medias.

chispa adecuada post

Si bien el running nos puede ayudar a regular el estrés o la ansiedad, es importante no obviar que, para llevar a cabo una práctica de running saludable y para sacar el máximo rendimiento de nuestros entrenamientos, cada una de nuestras sesiones debemos  afrontarlas con un nivel de activación adecuado, y para ello es importante:

  1. En primer lugar, tomar conciencia de nuestro propio estado de activación. Debemos dedicar unos minutos antes de salir a correr a observarnos y pensar si nuestro estado de activación se ajusta a la sesión que vamos a llevar a cabo.
  2. Conocer nuestro estado óptimo de activación, en función del entrenamiento que vamos a llevar a cabo. No vamos a necesitar el mismo nivel de activación para llevar a cabo un rodaje suave, que para hacer un fartlek, un entrenamiento de series, o para competir.
  3. Aplicar estrategias que nos permitan regular nuestro nivel de activación. Nuestro nivel de activación se puede manifestar en diferentes planos: fisiológico, cognitivo y conductual. La elección de la estrategia dependerá del plano que pretendamos regular. Por ejemplo, a nivel fisiológico, podemos utilizar técnicas de relajación o de respiración; a nivel cognitivo, el uso de palabras-clave, el control del pensamiento o el establecimiento de objetivos; a nivel conductual, la visualización o técnicas de autocontrol.  

Retomando la frase con la que iniciábamos este post, nuestro estado de activación es la base que regula nuestra ejecución y nuestro rendimiento, ya que presenta una función energizante, dándonos la chispa adecuada para que arda nuestro rendimiento y nuestro bienestar.

Eva Parrado – Doctora en psicología, especialista en deporte.