Píldora saludable 19: Psicología deportiva.

Aprende a establecer tus objetivos

La mayoría de nosotros, de manera automática nos marcamos objetivos en nuestro día a día, y entendemos la importancia que tiene hacerlo para ser resolutivos y guiar nuestro progreso ya sea en el entrenamiento o en cualquier otro ámbito de nuestra vida.

Establecer objetivos puede resultar un arma de doble filo. Si bien es cierto que cuando alcanzamos aquello que nos habíamos propuesto nos sentimos enormemente satisfechos, mejorando, así, nuestra autoconfianza, nuestra autoeficacia y nuestra motivación para seguir esforzándonos en cada entreno, también es cierto que el no conseguirlos, nos puede conllevar cierto estado de frustración, decepción y de desmotivación por no lograr el objetivo que nos hemos propuesto. Y es en este punto donde radica la importancia de establecer los objetivos de manera correcta.

Ronald Smith, profesor de Psicología de la Universidad de Washington y prolífico autor en el ámbito de la psicología del deporte, propone un juego de palabras (acróstico), para recordar las claves a la hora de establecer objetivos, a partir de la palabra SMARTS (inteligentes):

  • Specific (específicos). Los objetivos deben indicar claramente qué se pretende conseguir. Sería más efectivo establecer un objetivo como “rebajar 2 segundos mi marca personal en la próxima competición”, que un objetivo más vago como podría ser “mejorar mi marca” o “hacerlo lo mejor posible”
  • Measurables (cuantificables). Los objetivos deben poderse medir para evaluar su logro. Revisar los objetivos, evaluarlos, y reestablecerlos si es necesario. Si hemos establecido correctamente nuestros objetivos, no nos será complicado poder valorar si los hemos cumplido o no. Cada vez que revisamos nuestros objetivos, valoraremos su consecución o no, y de este modo, estableceremos nuevo objetivos que impliquen una mayor exigencia, de acuerdo a nuestro objetivo a largo plazo.
  • Action oriented (orientados a la acción). Los objetivos deben establecerse de acuerdo a un aspecto concreto a realizar. Determinar estrategias para alcanzar los objetivos. Si pretendemos, como decíamos más arribar rebajar en 2 segundos nuestra marca personal, es importante determinar qué debemos hacer para conseguirlo, ya sea, incorporando algún elemento en la planificación de entrenamientos, o realizarlo de determinada manera, o planteando una estrategia táctica concreta para la competición.
  • Realistic (realistas). Los objetivos deben ser alcanzables a pesar de las dificultades que puedan surgir. Este punto es clave, pero requiere de un gran conocimiento de las propias capacidades para establecer el equilibrio entre exigencia y realismo. Siguiendo con el ejemplo anterior de rebajar nuestra marca personal, es importante que tengamos claro cuál ha sido nuestro mejor tiempo, bajo qué circunstancias lo hemos realizado, tanto en relación al estado de forma que teníamos en aquel momento, como en las circunstancias de la propia competición.
  • Timely (“temporalizables”). Los objetivos deben ser alcanzables en un espacio de tiempo determinado. Establecer objetivos a corto, medio y largo plazo. Si ante un objetivo de fin de temporada motivador, establecemos un objetivo intermedio a media temporada (a medio plazo), y vamos valorando a corto plazo (cada semana o cada 15 días) nuestra mejora, será más probable que alcancemos nuestro objetivo final
  • Self-determined (auto-determinados). Deben estar establecido por o de acuerdo con el deportista. Es importante registrar de alguna manera nuestros objetivos, y tenerlos presentes y a la vista. Podemos usar la estrategia que más cómoda y efectiva nos resulte, ya sea, anotándolos en un papel y poniéndolos con un imán en la nevera, o como un recordatorio cada cierto tiempo en el móvil.

(Basado en Smith, 1994 en Weinberg y Gould, 2007)

Eva Parrado – Doctora en psicología, especializada en deporte.